martes, abril 15, 2008

LA MEDIDA DEL ÉXITO por Santiago Solari

Desde hace unas semanas Santiago Solari es articulista. No es por nada, pero se veía venir.



El Arsenal y el Liverpool nos deleitaron con el mejor partido del año. Ambos equipos merecen aplausos, pero sería injusto colocarlos en un mismo escalón de virtudes. Es difícil pensar que el Liverpool habría ofrecido este espectáculo de no existir el Arsenal y no así a la inversa. El Arsenal lleva el espectáculo consigo.

Arsène Wenger, guía del club desde 1996, es el entrenador más laureado de su historia. Antes se había dedicado a otras cosas, entre ellas a la consecución de una licenciatura en ingeniería, así como un master en economía.

El martes pasado, la cámara enfocó su gesto de incredulidad cuando Torres marcó el segundo gol del Liverpool después de una jugada con confeccion de Big Mac, echando por tierra toda la elaboración de gourmet de su equipo. Ese gol y ese gesto sintetizan la batalla. La batalla de quien aspira a mucho más que la victoria, de quien asume un contrato de fe con la creatividad, con la imaginación, de quien apuesta sin especular y pierde de la forma más dolorosa: con la estocada traidora de aquellos argumentos que se niega a utilizar. Pero es sólo una batalla lo que pierde.
Triunfo del Liverpool y fracaso del Arsenal. Este maniqueísmo futbolístico que concede el éxito al que hizo un gol más en el último partido, esta vara dual, simplista, sigue siendo una de las causas principales de inestabilidad en muchísimos clubes. Esta inestabilidad es causa y consecuencia a la vez del peor de los pecados: la falta de identidad.

El Arsenal sabe quién es, sabe lo que quiere y actúa en consecuencia. Tiene un modelo de gestión que abarca todos los aspectos, desde el deportivo al económico, siempre respetando un camino o, más bien, construyendo un camino. Wenger y el Arsenal han asumido una responsabilidad estética que a la larga no es más que un pacto de respeto a la esencia misma del juego, adquiriendo un compromiso casi anacrónico con la belleza, como el de los artesanos que hicieron los mosaicos de la basílica de San Marcos, en Venecia, sacrificando el hoy en pos de la perdurabilidad.

El éxito del Arsenal radica entonces en ser un club con identidad. Su mérito no es sólo adherir a determinada idea, sino mantenerse fiel a ella sabiendo que es un camino mucho más largo, que acarrea una inestimable cantidad de esfuerzo y tiempo, ya sea en conseguir los jugadores mas idóneos para comulgar con esa idea que para transmitir todos los argumentos que le permitan plasmarla de forma competitiva. El éxito del Arsenal es el de llevar tantos años jugando bien al fútbol en esta vorágine de resultados inmediatos, de victorias instantáneas. El éxito del Arsenal, en definitiva, es que todos esperemos sus partidos y el de Wenger es que todos querríamos jugar en su equipo.

12 comentarios:

Miguel dijo...

Una sarta de falacias pretendidamente adornadas. ¿El Liverpool no sabe a lo que juega, no tiene identidad?. ¿Acaso Wenger pretende perder?. La confusión entre ser estético y jugar bien está extendida, pero que nos la intente colar un jugador del Inter... . Seguiría, pero el ramplón artículo no da para mucho más, un examen lógico, quizá.

Anónimo dijo...

Un saludo desde Colombia. Descubrí este blog a finales del año pasado y tuve que leer todas las entradas antiguas. Es realmente notable, un trabajo muy solido. Y lo digo así de convencido porque soy editor de literatura.
Estoy en parte de acuerdo con Miguel. La identidad del Liverpool de Benitez es incuestionable. El pedido de lirismo empieza a volverse una carga, como si fuera lo único que existe en el fútbol. El heroismo, por ejemplo, también es un factor, y al Liverpool le brota naturalmente, mientras que al Arsenal...
Al autor del blog le recomiendo www.bestiariodelbalon.com, una pagína sobre fútbol colombano que muestra que sobre el mal fútbol también se pueden contar buenas historias.

Saludos,

Carlos Castillo

Triskas dijo...

A mí no me parece tan desacertado, es una forma de ver el fútbol, como tantas otras, se podrá estar de acuerdo o no, pero el hecho de que lo escriba un jugador del Inter no obliga a que su opinión tenga que ser la de una máquina únicamente resultadista. Y partiendo de que todo el mundo juega para ganar, que quede claro.

clara dijo...

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Sin Ánimo de Nada dijo...

Solari escribe artículos desde hace bastante más de algunas semanas. Recuerdo leerle en El País hace, por lo menos, uno o dos años.

Más allá de estar de acuerdo con él o no, es un aceptable columnista, y ejemplifica, junto a jugadores como Sorín o Arbeloa, que se puede jugar al fútbol y leer sin que te explote un ojo.

natan dijo...

miguel, me parce que tu comentario es producto de una mala lectura. Solari no dice que el Liverpool no tiene identidad en ningun lado. Tampoco que Wenger pretenda perder. Simplemente opina que el Arsenal intenta ganar con un estilo que a el le gusta mas (y a mi tambien). Lo unico ramplon que veo aqui es tu comentario y tu flaca (nula) interpretacion. saludos

Holden dijo...

Siempre me gustó Solari -que aparece en algun post prehistorico de aitormena-, y me ha gustado mucho el artículo.
Un beso!

Miguel dijo...

Natan, que me cuentas. Si se habla de A y B y se dice lo que tiene A es para diferenciarlo de B(no hace falta ser Aristóteles, joder). Hablar de "maniqueismo futbolístico" es demostrar que hay palabras que le quedan muy grandes a uno, aunque le sirvan de comodines. ¿No se juega para ganar, entonces?. Bajo la excusa de un esteticismo vacuo se buscan mil formas de recalcar que hay ciertas maneras de perder que son mejores que ciertas maneras de ganar, que puede ser legítimo, si ignoramos el funcionamiento del juego y del negocio al que da soporte. Lo que no me creo es que Solari(que por cierto, es un profesional de esto) no tuviera ofertas de equipos que soban la pelota como para irse a la antítesis en esa "vara dual"xDDDDDDDDDDD.

Reduce el espectáculo a lo que él considera así, a ver porque la presión y el trabajo de los jugadores del Liverpool no puede ser más edificante y bello...pero eso es una opinión personal, no la adornaré diciendo que las reglas del fúmbol son injustas, a estas alturas.

Pon las tildes en su sitio, venga.

Anónimo dijo...

Muchachos, saludos desde Argentina

Una tarde en una cancha en Rosario ( Central - River ) entro a jugar un flaco pelilargo y al primer toque entendi que entendia el juego de otra manera, al menos para mi.
Era Solari, luego jugo en Europa.
Hoy veo este articulo y si uds. tuvieran la voluntad de comparar las distintas jugadas con la vida interpretarian a Solari.
çEs un placer leerlo, por que el resultado final termina siendo un que esperas ver la revancha de ese equipo, o verlo jugar otra vez.
En fin Miguel, es una opinion, y vcomo la opinion de todos respetable, no hay que desacreditarla.
un abrazo y Exitos
Fernando Pfleiderer.
Argentina

alka dijo...

miguel, una vez mas no entiendes. Solari en su articulo no dice en ningun sitio que no le importe "ganar" sino que hay distintas maneras de "jugar" (lee bien, con calma y atencion) y destaca cual le gusta mas (a el, por eso es un articulo de opinion). Ahora si a ti te parece mas "edificante y bello" el "trabajo y la presion" del liverpool, pues adelante, para gusto los colores no?. Con respecto a "maniqueismo futbolistico" lo encuentro un hallazgo feliz para describir como la prensa destruye al perdedor y aupa al vencedor solo por un resultado (acaso si hubiera perdido el liverpool contra el arsenal tu pensarias que hubiera sido un fracaso de ese "edificante y bello trabajo de presion" al que te refieres?). Si me dices que si eres un mero resultadista. Si eres resultadista entonces no nos pondremos de acuerdo. Y quiza nunca entiendas el articulo de Solari.

Miguel dijo...

"...quien aspira a mucho más que la victoria...", laudable, pero irrelevante, meritorio quizá pero que desvía el tema de la pregunta. ¿Si hay algó más importante que la victoria, se juega para ganar o no?.

El trabajo honrado de jugadores que aprovechan sus virtudes me parece un espectáculo de honradez e inteligencia, dando por descontado que el Liverpool no jugó tanto a defenderse sólo, sino que atacó más en ese partido.Si hubiera perdido...hubiera perdido, ganar siempre es imposible, no hubiese sido un fracaso, eso lo dice el autor, que luego habla de maniqueísmo.

¿Que significa "resultadista", el quie quiere ganar?, pues si, lo soy. Como casi todos. Si significa despectivamente áquel a quien le gusta el mal fútbol (precisemos: el fútbol no estético), pues no, no lo soy. Como todos.

Esteban dijo...

Mi verdad es que sólo veo la Premier para ver al Arsenal -aunque ahora también ví el Chelsea vs ManU-.
Si gana está re contra bien, si no, pues me veo el próximo partido.
Me gusta la postura del Indiecito...
Saludos a todos los españoles, joder.